La Voz Argentina nos dijo si

La Voz Argentina nos dijo si, después de años de remar contra la corriente, de pasar por nuestras vidas todas  las emociones, desde niños. Es que aunque ustedes, no lo crean, es difícil para personas que nacieron en un pueblo, más bien en el campo, salir de su timidez, de su pobreza, de su entorno humilde y proyectarse al país, que es un mar que está lleno de oportunidades… y peligros.
La voz argentina por telefe

Se nos llenaron los ojos de lágrimas

Se nos llenaron los ojos de lágrimas. No podíamos creer ver a MaMarleyla persona que es un emblema en la televisión Argentina, ahí, detrás de nosotros en una pantalla de uno de los televisores del Super Vea 32 de San Martín, hablándonos a nosotros, si a los Mellizos de San Martín, a los Mellis Vilchez, diciéndonos Bienvenidos a La Voz Argentina

La vida en un flash

En el instante mismo en que nos cayó la ficha de que estaba pasando, nos pasó la vida como un flash. Como un destello vivimos todos y cada uno de los momentos que pasamos desde niños. Desde que éramos changarines del super hasta hoy. Fue un instante pero revivimos todo, hasta que el griterío y los aplausos nos devolvieron a la “Sección de Electro del Super”, donde estábamos actuando o por lo menos creíamos que estábamos actuando.

Desde la infancia en Palmira hasta La Voz Argentina

Es difícil no recordar la infancia de una persona. Las manos sucias, los “mocos colgando por el frío”, el pulovercito lleno de agujeros de polillas que vivieron en él cuando aún no habíamos nacido, cuando le pertenecía al Jorge o al  Diego o a  la Lorena o a la Andrea, nuestros hermanos, de quienes heredamos algunas mañas, el amor a la familia  y toda la ropa que les quedaba chica. Y ahí estábamos viendo a Marley como nos daba la bienvenida al programa La Voz Argentina.

Escenario en la voz argentina

Con la Gomera

Entre los Olivos de la finca Pisi, que tenía por ese entonces fábrica de aceite de oliva. Nos levantábamos temprano para poder ayudar a nuestros padres, siempre con la gomera (honda) colgada del cuello. Jugábamos quien tenía más puntería, tirándole a los troncos de los árboles. Si alguna vez nuestra vida hubiera dependido de cazar para vivir, seguramente hubiéramos muerto de hambre, nos daba mucha lástima tirarle a los pajaritos.

Auto Stop (A dedo)

En el público de la “Fake Actuación” del Vea, estaba nuestro querido amigo de la infancia el Nico Lucentini. El también tuvo una infancia feliz como la nuestra. Pero ahora, cuando nos daban la sorpresa de que habíamos entrado a La Voz Argentina, también lloraba como nosotros. También se le cruzaron todos los recuerdos de nuestra infancia que también fue la suya.  Se acordaba que todos los días estábamos sentaditos en el “Guarda Rail” del cruce del Carril Chimbas, ahí en Palmira, haciendo dedo para ir a trabajar como changarines a San Martín.

Uno mas uno Tres

Daniel se puso a llorar con nosotros. En la audición que se hizo en Mendoza, en el mes de Mayo, nos abrazó con mucha emoción, cuando escuchó un tema inédito, compuesto por nosotros, que se llama Mendoza de mi niñez. Es una zamba donde contamos nuestra propia historia.

En la Mega sorpresa donde nos dijeron que estábamos en el programa La Voz Argentina por TTelefe se acercó luego de los abrazos, la emoción, las lágrimas y las felicitaciones y nos dijo: me alegrarían la vida si cantan la zamba esa que habla de sus vidas.

Le dimos el gusto y lo vimos con lágrimas en los ojos. Luego se acercó a agradecernos y nos dijo: los mellizos por lo general se complementan para ser Una persona, ponen la mitad cada uno para formar uno, pero ustedes han puesto uno y medio, ustedes son tres, por la fuerza, por las voces, por la personalidad… GRACIAS DANIEL

Las Zapatillas Rotas

Tenemos una interminable cantidad de anécdotas, desde que nos Hicimos a la Calle. Desde chicos tuvimos que ayudar a nuestros padres a trabajar la tierra, ya que éramos varios hermanos. Pero el trabajo de la tierra es muy duro, tiene muchos sinsabores y cuando menos lo esperas una tormenta de granizo se lleva la cosecha que era tuya. Vimos muchas veces a nuestros padres, levantarse luego de una caida y nos dolió cada uno de esos golpes.

Empezamos a trabajar de CHANGARINES en el Supermercados VEA de San Martín. Al Mediodía comíamos en la vereda o a la sombra de algún árbol. En el Super no nos querían mucho al principio. No nos dejaban entrar al baño. Cuando alguna necesidad fisiológica importante nos urgía,  teníamos que ir a la estación del Ferrocarril,  a 7 cuadras de distancia.

La gente que nos conocía nos hacía cantar. No sabíamos de técnicas ni de voces ni de nada por el estilo pero lo hacíamos con el corazón, como aún lo hacemos.

Un día pasó por ahí una persona y nos escuchó cantar, Se detuvo un momento hasta terminar una chacarera y nos dijo Tal día vienen los Carabajal, están haciendo Audiciones para chicos que tienen buenas voces, como ustedes, sería una buena oportunidad de que los oyeran cantar.

Le agradecimos y pensamos en presentarnos. El día de la audición no nos animamos a presentarnos, ya que las únicas zapatillas que teníamos estaban  rotas.

Ustedes son como la Uva

Un día, nuestro amigo José, luego de tomar unos vinos, se quedó mirándonos fijo y nos dijo : “Saben por qué nunca han triunfado en la música?”.

Nos quedamos mirando, esperando una respuesta muy elaborada, con algún razonamiento científico, o estudios de mercado, o algún problema con nuestras voces. Él muy tranquilo nos dijo: “Ustedes son como la Uva aquí en Mendoza“. “¿A ustedes les gusta la Uva?” nos preguntó. Si claro que nos gusta la Uva, y  “¿donde  la compran?”  no, aquí en Mendoza la uva no se compra, hay uva en todos lados, es gratis le respondimos. “Bueno, ese es el problema que tienen, ustedes actúan gratis en todos lados, porque aman cantar. La gente no va a pagar para verlos actuar porque los ven actuando gratis en todos lados, Ustedes son como la Uva aquí en Mendoza“. Pensar que ahora estamos en La Voz Argentina

La Voz Argentina

Los músicos

No es fácil para un cantante contar con buenos músicos. En nuestro caso ha sido la excepción, hemos tenido muchos buenos músicos, a quienes les debemos un agradecimiento muy especial, ya que no se conformaron con pasar por nuestra vida sino que nos inculcaron sus enseñanzas, sus estilos, su compromiso a la hora de integrarse con los Mellis Vilchez. Tito Carrasco, Flavio Vasquez, Leonardo Abarza, Oscar Villarruel, Richard Vallejo, son solo algunos de los primeros. Hoy Daniel Espin, en la batería, Manu, en el teclado, Tolo en el bajo